Apariencias
Algunas veces en la vida siempre habrá personas que no nos agradan sin conocerlas, por las apariencias.
A veces nos molesta la personalidad de alguien sin conocerla, y la criticamos y juzgamos sin saber como es por dentro, pero uno no puede ser así.
Uno no puede juzgar y dejar de conocer una persona porque sea una persona roquera que se vea así como loca, porque no nos guste su vestimenta o cosas así, porque no sabemos como son por dentro, que es lo verdaderamente importante.
Lo importante de las personas no son sus apariencias.
Lo importante de una persona son sus sentimientos.
Lo que lleva por dentro, que puede ser que de esa persona a la cual criticamos tanto por su forma de vestirse u otros factores, sea de la que más aprendamos.
A veces la personas que mas criticamos y juzgamos son las que mas nos enseñan las cosas de la vida.
Por eso, antes de juzgar a las personas y criticarlas, debemos conocer sus sentimientos.
Porque debemos aprender a aceptar a las personas como son, ya que todos somos diferentes, pero lo único que deberíamos tener igual todos los seres humanos, es dejar de criticar y juzgar tanto, y permitirnos conocer nuevas personas con diferentes costumbres y diferentes estilos de vida.
Así que:
Historia
Una pareja de jóvenes estaban muy enamorados y se iban a casar.
Unos meses antes de la boda, la novia tuvo un accidente y quedó con el rostro totalmente desfigurado...
A los pocos días la muchacha recibió esta respuesta... de su novio: “El verdadero indigno soy yo, tengo que comunicarte que he enfermado de la vista y el médico me dijo que voy a quedar ciego... Si aun así estás dispuesta a aceptarme, yo sigo deseando casarme contigo”
Y se casaron, y cuando lo hicieron, el novio estaba ya totalmente ciego. Vivieron 20 años de amor, felicidad y comprensión, ella fue su lazarillo, se convirtió en sus ojos, en su luz, el amor los fue guiando por ese túnel de tinieblas.
Un día ella enfermó gravemente y cuando agonizaba, se lamentaba por dejarlo solo entre esas tinieblas. El día que ella murió, él abrió sus ojos ante el desconcierto de todos… “no estaba ciego” - dijo- “fingí serlo para que mi mujer no se afligiera al pensar que la veía con el rostro desfigurado, ahora mi amor descansa en ella”
El verdadero amor ve más allá de la belleza física, porque el verdadero amor, va con el corazón.
Vivimos en un mundo de apariencias, donde se califica a las personas según su aspecto físico, pero el verdadero amor embellece más que el más caro tratamiento de belleza; la belleza se acaba, pero el amor verdadero vive para siempre.
"No puedo casarme contigo”, le comunicó en una carta a su novio, “quedé marcada y muy fea para siempre, búscate a otra joven hermosa como tú te mereces, yo no soy digna de ti A los pocos días la muchacha recibió esta respuesta... de su novio: “El verdadero indigno soy yo, tengo que comunicarte que he enfermado de la vista y el médico me dijo que voy a quedar ciego... Si aun así estás dispuesta a aceptarme, yo sigo deseando casarme contigo”
Y se casaron, y cuando lo hicieron, el novio estaba ya totalmente ciego. Vivieron 20 años de amor, felicidad y comprensión, ella fue su lazarillo, se convirtió en sus ojos, en su luz, el amor los fue guiando por ese túnel de tinieblas.Un día ella enfermó gravemente y cuando agonizaba, se lamentaba por dejarlo solo entre esas tinieblas. El día que ella murió, él abrió sus ojos ante el desconcierto de todos… “no estaba ciego” - dijo- “fingí serlo para que mi mujer no se afligiera al pensar que la veía con el rostro desfigurado, ahora mi amor descansa en ella”
El verdadero amor ve más allá de la belleza física, porque el verdadero amor, va con el corazón.
Vivimos en un mundo de apariencias, donde se califica a las personas según su aspecto físico, pero el verdadero amor embellece más que el más caro tratamiento de belleza; la belleza se acaba, pero el amor verdadero vive para siempre"


No hay comentarios:
Publicar un comentario